Guía de la Catedral de El Burgo de Osma, Soria
Introducción
La Catedral de la Asunción de El Burgo de Osma (Soria) es un extraordinario monumento castellano por su historia y por su arte. Sus partes principales: iglesia, claustro y otras dependencias, corresponden a los estilos románico y gótico, aunque con transformaciones hasta el siglo XVIII.

Historia
Origen de la Diócesis de Osma
Durante el largo periodo de dominación islámica en la Península Ibérica, la antigua diócesis de Osma -cuya primera constancia documental databa del año 597, en pleno periodo visigodo- dejó de existir en la práctica, careciendo de prelado en el territorio.
A lo largo del siglo X, la zona del Duero se convirtió en una conflictiva y permeable área de frontera militar entre castellanos, leoneses y las tropas cordobesas, época en la que tiene su origen el castillo de Osma.

Esta
inestabilidad bélica paralizó cualquier desarrollo eclesiástico
hasta que se produjo la reconquista definitiva y pacificación
del territorio hacia el año 1011. Es en este momento histórico
cuando se produce un hito urbanístico fundamental: la población
abandona su histórico emplazamiento defensivo en el cerro del
castillo (la antigua ciudad celtíbera y romana de Uxama) para
trasladarse gradualmente al llano, asentándose primero en la
margen izquierda del río Ucero y, con el tiempo, en la orilla
derecha.
Restauración de la Diócesis de Osma
A pesar del avance de las fronteras cristianas, la restauración institucional de la sede oxomense se hizo esperar. No fue hasta el año 1101 cuando se nombró al primer obispo tras la reconquista: Pedro de Bourges, un monje benedictino francés que pasaría a la historia como San Pedro de Osma.

Al tomar posesión, San Pedro se encontró una diócesis pobre y poco poblada y carente de una sede física para su catedral. Su labor no se limitó a la organización territorial; como hombre de su tiempo, implantó con rigor los principios de la reforma gregoriana, cuyo objetivo era renovar la moral del clero, garantizar su formación e independizar a la Iglesia de las intromisiones de los poderes laicos de reyes y nobles.
La catedral románica de El Burgo de Osma
Para dotar a la diócesis de una verdadera sede, San Pedro de Osma inició la construcción de la primitiva catedral de estilo románico. Esta edificación no solo tuvo un fin litúrgico, sino que actuó como el verdadero polo de atracción demográfica, convirtiéndose en el embrión urbanístico del nuevo asentamiento que hoy conocemos como El Burgo de Osma.
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Suscribirme gratisEl terreno sobre el que el obispo San Pedro de Osma comenzó a edificar la primitiva catedral románica a principios del siglo XII estaba ocupado -parcial o totalmente- por un antiguo monasterio dedicado a San Miguel. Al elegir este emplazamiento para restaurar la sede episcopal y establecer al nuevo cabildo, el monasterio primigenio fue absorbido, sirviendo de base física e institucional para el incipiente proyecto diocesano.
Aunque el obispo falleció en Palencia en el año 1109, su fama de santidad provocó una oleada de peregrinaciones a su sepulcro, lo que dotó al cabildo catedralicio de una creciente influencia económica y jurisdiccional a lo largo de todo el siglo XII. De aquel edificio fundacional románico apenas nos han llegado testimonios físicos en la actualidad.

En efecto, el templo catedralicio románico de El Burgo de Osma nace a comienzos del siglo XII y se va desarrollando durante las siguientes décadas para edificar un templo de arquitectura y arte románico de tres naves, triple ábside y transepto. Este edificio ocuparía el solar de un antiguo monasterio benedictino dedicado a San Miguel.
El templo catedralicio de El Burgo de Osma debió estar muy relacionado, con otras iglesias castellanas del Románico Internacional Pleno de finales del siglo XI y comienzos del siglo XII. Sin embargo, y al menos en lo que a escultura se refiere, el claustro, sala capitular y otras dependencias anexas guardan un estrecho vínculo con el claustro del burgalés Monasterio de Santo Domingo de Silos, refiriéndonos específicamente a las pandas construidas por el llamado "Segundo Taller".

Por desgracia, del conjunto de la catedral románica construido a lo largo del siglo XII apenas sobreviven algunos arcos de medio punto y, sobre todo, importantes restos escultóricos en la zona del claustro (algunas puertas) y la sala capitular.
La catedral gótica
En 1232, bajo el mandato del obispo Juan Domínguez, canciller de Fernando III el Santo, se decidió demoler gran parte de la iglesia anterior para erigir la actual catedral. El diseño se alinea con un estilo de un gótico inicial no relacionable con el Gótico Clásico de la Isla de Francia sino mucho más vinculado a la arquitectura cisterciense que tanto triunfó en España alrededor del año 1200.

Con ello, probablemente el obispo Domínguez no quiso perder relevancia frente a otras fábricas catedralicias que se llevaban a cabo en solar castellano como Cuenca, Sigüenza, Burgos o Toledo, buscando mayor amplitud y luminosidad.

Básicamente, se puede decir que la mayor parte de la estructura gótica de la nueva catedral, incluyendo sus portada, quedó terminada para el siglo XIV.

Pero a pesar de que del conjunto catedralicio románico sólo se conservan principalmente las arquerías de comunicación entre la sala capitular y el claustro, su colección de arquivoltas y capiteles silenses son de lo mejor del románico español. De hecho, la mayoría de los estudiosos consideran que la difusión de la escultura tardorrománica del Segundo Taller del Claustro de Santo Domingo de Silos por amplias zonas de Castilla, La Rioja, Navarra y Aragón no se puede entender sin la participación de la Catedral de El Burgo de Osma como correa de transmisión a partir de Silos.

Ulteriores transformaciones
En el siglo XVI se acometen diversas ampliaciones tardogóticas y renacentistas. Se moderniza el mobiliario litúrgico con la construcción del coro monumental y el retablo mayor. La principal modificación se centrará en la erección de un claustro tardogótico adosado al flanco norte de la iglesia, que sustituye al anterior claustro románico.
Ver calendario e inscripciones La torre campanario barroca de la Catedral de El Burgo de Osma se erigió a mediados del siglo XVIII, con las obras documentadas entre los años 1739 y 1744. Su construcción respondió a una emergencia estructural. La antigua torre, de origen gótico, sufría graves problemas de estabilidad que culminaron en su práctica ruina y hundimiento hacia 1734. Para sustituirla, se confió el proyecto al arquitecto Domingo de Ondátegui.

A partir de 1772, los arquitectos Juan de Villanueva y, posteriormente, Francisco Sabatini, intervinieron en la cabecera. Se proyectó una nueva sacristía mayor, la capilla de Palafox y se construyó una girola neoclásica que circunda el ábside principal, para lo cual fue necesario derribar las capillas góticas primitivas.
A comienzos del siglo XIX, las tropas francesas ocuparon El Burgo de Osma e instalaron una guarnición militar permanente. Durante el cuatrienio de establecimiento del ejército francés, tanto la villa como la catedral sufrieron duros episodios de saqueo.
En 1835, con la Desamortización y abolición de los señoríos, finalizó la jurisdicción civil y penal que los obispos ejercían sobre El Burgo de Osma.
Ya en el siglo pasado, la Catedral de El Burgos de Osma fue declarada Monumento Histórico Artístico de carácter Nacional el 3 de junio de 1931.

En 1959 se produjo una reestructuración geográfica de los episcopados adaptada a la realidad provincial de España por lo que la diócesis pasó a denominarse oficialmente Osma-Soria y la colegiata de la capital fue elevada a la categoría de concatedral.
Arquitectura, escultura y arte mueble de la catedral de El Burgo de Osma
Interior
La iglesia gótica iniciada en el siglo XIII tenía estructura de presbiterio poligonal de siete lados rodeado de dos parejas de absidiolos semicirculares alineados, de forma similar al Monasterio de las Huelgas. Esta cabecera fue alterada en el siglo XVIII al abrirse una girola alrededor de la capilla central.

Luego se abrió un saliente transepto y tres naves de desigual anchura y altura. Por encima de los arcos formeros apuntados no se estableció triforio sino directamente el claristorio, constituido por ventanales bíforos con óculo superior no demasiado amplios y que recuerdan a los de la ni muy lejana catedral de Sigüenza.

Las bóvedas son de crucería simple cuatripartita y los arcos formeros y perpiaños se apoyan en pilares cilíndricos con semicolumnas adosadas.
Como dijimos anteriormente, esta catedral gótica de El Burgo de Osma no hay que vincularla al gótico clásico del norte de Francia, sino más bien a templos cistercienses castellanos algo anteriores como Santa María de Huerta y mucho más específicamente al Monasterio de las Huelgas Reales de Burgos. Entre las catedrales españolas, posiblemente la que tiene más elementos comunes relacionables es la de Sigüenza, especialmente por la forma de los ventanales del claristorio de la nave central.

En definitiva, la catedral de El Burgo de Osma no se deshace de cierto carácter cisterciense. Es una arquitectura que todavía no alcanza el clasicismo gótico que llega de Francia en este mismo siglo.
Obras de arte mueble
Entre las obras de arte mueble más importantes de la catedral, hay que citar el Retablo Mayor, iniciado en 1550 bajo el mecenazgo del obispo Pedro Álvarez de Acosta. Cuenta con la maestría escultórica de Juan de Juni, Juan de Picardo y Pedro Andrés. Dedicado a la Asunción de la Virgen, es un paradigma del manierismo y el primer Renacimiento español.
Por su parte, el coro, situado en el medio de la nave principal, es obra de los artistas Sebastián Fernández y Pedro de Palacio en el siglo XVI. Sus 71 sitiales de madera de nogal presentan una severidad renacentista que sustituyó al anterior coro gótico.

De notable importancia es la Capilla del Santo Cristo del Milagro porque conserva una antiquísima imagen románica. Nos referimos a un Cristo crucificado que ha sido fechado en torno al año 1100 por su gran hieratismo. También se ha analizado la madera y ha resultado ser de roble francés por lo que es posible que fuera una imagen trajera el mismísimo Pedro de Bourges desde Francia.

En la Capilla de la Virgen del Espino encontramos un retablo del siglo XVIII con la imagen gótica de la Virgen homónima, que ostenta el título de patrona principal de la Villa de El Burgo de Osma y también es patrona de la Diócesis de Osma-Soria.

Exterior
El conjunto de puertas góticas
En el exterior de la catedral, el visitante podrá admirar hasta tres puertas góticas de diferente tamaño e importancia.

Portada Principal
Se trata de la puerta monumental de la catedral
que comunica el exterior con el brazo meridional del transepto. Se
trata de una portada de buenas formas, con grandes arcos apuntados
con esculturas en el sentido de las mismas y también estatuas
entre las columnas.
Las esculturas de las arquivoltas representan ángeles, hombres
coronados con instrumentos musicales (ancianos del Apocalipsis) y
mujeres santas.
Por su parte, las escultura laterales entre las columnas representan a Moisés, San Gabriel y La Virgen en el pasaje de la Anunciación; Los reyes Salomón y de Saba y Judith. Estas estatuas se han relacionado con las de la portada meridional de la Catedral de León.

Esta puerta tiene un parteluz presidido por la estatua de Cristo que ya es de finales del siglo XV y desentona con el estilo de las estatuas que la flanquean.

En el dintel se representa la Dormición de la Virgen, en presencia de los apóstoles, con la elevación de su alma por mano de dos ángeles. Encima hay un tímpano con un gran jarrón de azucenas de época posterior.

Encima de esta puerta hay una bóveda de medio cañón con casetones de comienzos del siglo XVI. Encima, hay une tribuna y detrás el rosetón gótico del brazo del transepto.

Portada de San Miguel o "puerta de los moros".
Pertenece a la misma fábrica constructiva gótica que la principal, ejecutada entre finales del siglo XIII y principios del XIV. Se abre en la fachada occidental, comunicando el exterior con los pies de la nave central. En la actualidad, su presencia exterior se encuentra muy desvirtuada y "ahogada" arquitectónicamente, ya que a lo largo de los siglos quedó enclaustrada por la base de la gran torre campanario posterior y la anexión de capillas a los pies de la iglesia.

Cuenta con dos pisos de columnas a cada lado y tres arquivoltas apuntadas con estatuas muy hieráticas (de evidente tradición románica) que representan ángeles y personajes humanos, probablemente ancianos del Apocalipsis, profetas y/o santos.
En la actualidad el tímpano original se
ha perdido y hay otro liso con un óculo en el centro.
Puerta de la Capiscolía
Obra de los siglos XIII y XIV, se ubica en la fachada sur. Comunica el exterior con la nave meridional. Es la más reducida en dimensiones pues sólo tiene dos arquivoltas y el guardapolvos y dos parejas de columnas. La mayor parte de los relieves son vegeta les salvo dos figuras humanas y las cabezas de un león y de un toro.

La torre campanario
La gran torre de la esquina noroeste es barroca y recuerda las famosas y no muy lejanas torres barrocas riojanas. Se trata de una monumental estructura arquitectónica alta y masiva, con cuerpo de campanas retranqueado, cupulín y pináculos.

Claustro y Sala Capitular
Claustro
Para construir el claustro actual del siglo XVI se decidió derribar el claustro románico que debió de ser de una importancia máxima por su relación con dos de las pandas del claustro burgalés de Silos.
Esta nueva obra tardogótica se inicio a comienzos del citado siglo y se finalizó en 1515, por iniciativa del obispo Alonso Enríquez, cuyo escudo de armas se encuentra labrado y repetido sistemáticamente en las claves de las bóvedas y en diversos elementos ornamentales del recinto claustral.

Situado al norte del templo catedralicio, sus cuatro pandas se comunican con el patio central mediante muy amplios ventanales de arco ojival con bellas tracería flamígeras.
Estas pandas se encuentran cubiertas con bóvedas de crucería estrellada a base de arcos terceletes y combados.

Sala Capitular
La Sala Capitular actual es un espacio rectangular de dos naves separadas por una fila de columnas.

Es el resultado de las transformaciones sufridas por la románica a mitad del siglo XVI.
Afortunadamente, para sujetar las nuevas bóvedas de crucería se dispusieron de cuatro columnas monolíticas con capiteles del claustro desechado. Tres de ellos son vegetales y el restante muestra en sus caras el episodio de la Matanza de los Inocentes. En él se ve el estilo del claustro de Santo Domingo de Silos y la iconografía de Santo Domingo de Soria.

Más escondidos están los capiteles sobre ménsulas de los muros que desbordan fantasía en sus esculturas. Aquí podemos ver arpías, cabezas monstruosas, basiliscos, dragones, acantos, etc.
La comunicación de esta sala con el claustro era la habitual: un vano de entrada flanqueado por dos ventanales. Los segundos se han conservado afortunadamente, la puerta no pues fue convertida en ventana y luego cegado en el siglo XX.

Pero este microcosmos de la escultura de las arquerías de la sala capitular nos demuestra lo que debió ser todo el claustro, al estilo de lo que son las pandas del segundo taller que trabajó en el Claustro de Santo Domingo de Silos.

Las esculturas de las arquivoltas, todas soberbias, muestran el bestiario silense en sus habituales escorzos y combates: arpías, dragones, grifos, centauros, monos, aves y otros animales con una preciosa calidad y finura de cincel. Además de la calidad plástica mostrada es admirable la fantasía iconográfica que derrocha. Por ejemplo, si nos fijamos bien, en una de las arquivoltas hay una oveja amamantando "amorosamente" nada menos que a un pequeño dragón.

Los capiteles de los parteluces abandonan la temática profana y se centran en los episodios más importantes del Nuevo Testamento.
Uno de los citados capiteles muestra en sus cuatro lados las escenas del Ciclo de la Natividad: Anunciación, Visitación, Nacimiento, Anuncio a los pastores y Adoración de los Magos.

El otro gran capitel muestra las escenas de la Pasión: Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, Lavatorio de los pies y la Última Cena.

Hay controversia sobre la datación de esta magnífica obra descrita, pero no debe diferir demasiado de las fechas barajadas para dos de las pandas del claustro bajo de Silos, por lo que podemos movernos en un arco de dos décadas entre 1150 y 1170.
Al margen de este soberbio conjunto, quedan algunas puertas en los muros de las pandas. Una de ellas da accesos a una de las salas del museo por donde se accede actualmente a la sala capitular. Sus capiteles muestras grifos y dragones de buen factura aunque de otra mano menos cualificada que la que trabajaron en las arcadas anteriores.
De esta seo soriana hay que citar por último, el soberbio sepulcro de San Pedro de Osma, en la citada sala capitular y el Beato de Burgo de Osma que se conserva en la catedral.
Sepulcro de San Pedro de Osma
El sepulcro policromado de San Pedro de Osma ocupa el centro de la sala capitular. Es obra realizada entre 1257 y 1285 en un estilo a caballo entre lo románico y lo gótico.

La lauda tiene esculpido al obispo en posición yacente. Los costados del sepulcro muestras escenas de su vida, especialmente los milagros que se le atribuyen, como La curación del clérigo endemoniado de Estella. El ciclo hagiográfico finaliza con la representación de su muerte en presencia del obispo de Palencia.

Beato de El Burgo de Osma
El Beato de Burgo de Osma data de 1086 y se considera el primer beato plenamente románico por su avanzada fecha de creación y porque sus ilustraciones participan de la estética románica que se difunde por toda Europa por aquellos años.

El artista iluminador -un tal Martino- es clasicista, de una estética occidental y contemporánea. Posee relación con los beatos del Escorial y con el de San Millán. El color es fulgurante, con fondos intensos, rojos, amarillos o verdes.
Sin duda, la ilustración que ha hecho famoso a este Beato de Burgo de Osma es el mapamundi.
Conserva 166 folios con 71 miniaturas y aunque se guarda en la catedral de Burgo de Osma, el origen del códice se cree que debió ser el de algún monasterio leonés.
Artículo escrito por David de la Garma Ramírez | Última actualización: junio de 2026.
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