Iglesia de Santa María de Lebeña, Cantabria
Introducción histórica
La
iglesia de Santa María de Lebeña (Cantabria)
es uno de los templos más importantes e interesantes de la
arquitectura cristiana altomedieval. Se encuentra en la hermosa comarca
de la Liébana cántabra.
Fue fundada por el conde de Liébana en la tercera década del siglo X.
Es
una iglesia paradigmática del estilo llamado "mozárabe"
o "de repoblación" pues en ella se dan las tres influencias
que definen este arte: asturiana, visigoda y musulmana.
Consta de iglesia de tres naves, pórtico lateral
meridional y torre campanario.
Por un lado, su conexión con el arte visigodo, se materializa
por la compartimentación de los espacios.
Es
una iglesia con una cabecera tripartita de testero recto, de influencia
asturiana, y una contracabecera del mismo tipo, formada por un tramo
abierto a la iglesia y dos cámaras laterales, cuya función
se desconoce.
Si se abstrae la parte occidental, nos encontramos con un trazado de planta similar a la visigoda, ya que es un cruz inscrita en un cuadrado. Esto presupone un iglesia formada por multitud de tramos abovedados con medio cañón con el eje longitudinal este-oeste más elevado que las naves laterales y cuya bóveda se contrarresta gracias a que, igual que en Valdedios y Lillo, las laterales se colocan en dirección perpendicular.
La nave central se aboveda con bóveda de medio cañón construida en la dirección del eje principal de la iglesia: este-oeste, mientras que en las naves laterales las bóvedas están dispuestas en dirección norte-sur. Esto permitió que, a pesar de la gran altura de los ejes longitudinales centrales, las bóvedas de las naves laterales, sirvan de contrarresto.
Este complejo sistema de abovedamiento exige soportes muy fuertes, que se disponen por todo el templo. Dichos soportes son pilares de sección cuadrada con cuatro columnas adosadas, que soportan arcos de herradura. Se puede considerar que este sistema se anticipa con más de un siglo lo que después será el pilar con columnas románico.
Los capiteles están bien realizados, aunque son algo más rudos que en otras iglesias de la época. Como es preceptivo se inspiran en el capitel corintio, mostrando más fidelidad al modelo grecorromano que los visigodos.
Interesa
también el frontal del altar y los relieves que presenta, como
la una esvástica curva, ligada a la cultura irlandesa como
símbolo solar. También hay cuatro círculos, con
fórmula geometrizadas irlandesas y flores de cuatro pétalos,
de inspiración visigoda.
Exteriormente se aprecia el juego de volúmenes originado por la gran altura de la nave central en contraste con las naves laterales, mucho más bajas. En le exterior también se ven otros añadidos medievales.
Santa María de Lebeña posee puertas tanto al sur como en el norte.