Introducción a la
historia de Baena
Baena es una ciudad cordobesa
con una interesante y amplia historia por lo que abundan
los yacimientos arqueológicos como luego veremos.
Se encuentra a 405 metros nivel
del mar y cuenta con una población aproximadamente
de 20.000 habitantes.
Para los historiadores
Baena pudo ser posiblemente la ciudad íbera de Iponuba
según Plinio el Viejo, aunque más tarde la
población se desplazaría al cerro actual.
Al margen de su origen, Es evidente que Baena se encuentra
en una zona de Andalucía donde existieron numerosos
asentamientos íberos.
El íbero fue una
pueblo bastante civilizado muy influido por los fenicios
y los griegos arribados a las costas mediterráneas.
Su modelo urbano era el oppidum: ciudad amurallada situada
en alto.
En
los alrededores de Baena existieron varias ciudades íberas
como:
-
Torreparedones (Ituci
Virtus Iulia)
-
-
-
-
Es por este motivo que
en el término municipal de Baena abundan los restos
iberos, muchos de los cuales se exponen en su museo arqueológico
del que más tarde nos ocuparemos.
Tras las victorias de
los romanos sobre los cartagineses, esta zona de la actual
Andalucía fue rápida y fuertemente romanizada.
También hubo asentamiento visigodos pero menos importantes.
En época musulmana pasa a denominarse Bayana y en
el siglo IX es tomada transitoriamente por Umar Ben Hafsun
en su revuelta de independización del poder omeya.
Tras las campañas
de conquista de gran parte de Andalucía como consecuencia
del desmoronamiento del régimen almohade tras la
batalla de Las Navas de Tolosa, en 1240 el Rey castellanoleonés
Fernando III la rinde por capitulación pacífica
concediéndosela a su hermano Alfonso de León.
Museo Histórico y
Arqueológico
Baena tiene uno de esos
numerosos museos que hay en España que, siendo poco
conocidos, conserva y exponen piezas arqueológicas
y artísticas de incalculable valor. Se ubica en la
Casa de la Tercia, construcción del siglo XVIII en
la parte alta de la ciudad, muy próxima a la Plaza
de la Constitución donde radica el ayuntamiento.
Tiene varias plantas acondicionadas
con salas de colecciones permanentes y otras para exposiciones
temporales.
Dentro de las permanentes
se inicia la muestra con el periodo prehistórico,
si bien sobresalen especialmente obras del mundo íbero
de los yacimientos de Izcar, Cerro de Minguillar, Torreparedones,
Cerro de los Molinillos, etc. destacando muy sorprendentemente
las colecciones de estatuas de leones con su carga simbólica
como protectores de los lugares funerarios como las necrópolis.
También se exponen multitud de elementos de ajuar,
cerámica, capiteles, monedas, altares quemaperfumes,
etc.
No obstante, es la colección
de exvotos íberos uno de los apartados más
valiosos del Museo Arqueológico de Baena. Se trata
de figuras humanas o partes anatómicas que tenían
función la de agradecer a alguna deidad como la Dea
Caelestis la curación de un miembro enfermo o partos
exitosos.
En la sala específica
del mundo romano hay numerosas estatuas de togados de gran
calidad (esculpidos con la forma de "S" del contraposto
de Policleto y la curva de Praxíteles).
Las piezas más
sobresalientes son, sin embargo, una cabeza de mármol
de Octavio Augusto perfectamente conservada y el torso de
un emperador thoracato o con coraza, iconografía
en que el emperador es mostrado ante el pueblo como el comandante
supremos de las legiones y, por ende, del poder militar
del Imperio.
Entre otras piezas notables, también destacamos
una cabeza del emperador Claudio, otra de Medusa, dos Victorias
(Niké -diosa de las victorias).
Del periodo de la romanización
hay que tener en cuenta que las mayor parte de lo recuperado
en el Yacimiento Arqueológico de Torreparedones
se encuentra en este museo.
Debemos destacar tres
grandes esculturas sedentes pertenecientes al foro de
Torreparedones esculpidas a mediados del siglo I d.C.
descubiertas en el año 2011 y que se han colocado
en el patio central del edificio. Se trataría de:
-
Divus Augustus Pater:
Octavio Augusto divinizado.
-
Calígula
Divus Claudius: estatua de Calígula, que tras
su Damnatio Memoriae, su cabeza fue reesculpida para
transformarla en la del emperador Claudio. La identificación
de que la estatua origina representaba a Calígula
es porque lleva sus habituales sandalias con múltiples
tiras de cuero y refuerzo de remaches metálicos
en la planta, de uso militar.
-
Escultura imperial
femenina, probablemente Livia divinizada (Livia fue
la tercera esposa de Octavio Augusto)
Carlos Márquez, catedrático
de la UCO ha expresado así su impresión
sobre este grupo escultórico romano:
"Son piezas
absolutamente extraordinarias y hemos podido determinar
que son únicas en todo el Imperio Romano"
La Sala IV ubicada en
la planta primera se expone una enorme colección
de monedas romanas y de columnas.
En la Sala V se continúa
con colecciones de la sociedad romana, especialmente centradas
en la vida cotidiana como vasijas metálicas, cerámica,
amuletos fálicos (fascinus) que se consideraban protectores
contra la envidia y el mal de ojo (especialmente lo llevaban
bebés y niños), etc.
Probablemente las dos piezas de mayor
importancia de esta sala son una jarrita ritual de bronce
(encontrada en un pozo) que se empleaba para algún
tipo de libación: derramado ritual de agua en un
santuario. La otra pieza es el Busto de Minerva (Atenea,
diosa de la sabiduría, las artes y la estrategia
militar).
La Sala VII de la segunda
planta está dedicada a los restos arqueológicos
encontrados pertenecientes al Reino Hispanovisigodo y a
la dominación musulmana. De forma resumida podemos
citar:
-
Una copia de pie de
altar
-
Elementos de ajuar
visigodo como fíbulas y hebillas cinturón
-
Diversas placas a molde
decoradas
-
-
Fragmentos de capiteles
e impostas de iglesias y palacios hispanovisigodos
-
En el apartado de dominación
árabe tenemos un capitel, piezas cerámicas
y monedas.
También tenemos
una fiel reproducción del famoso Crismón de
Izcar (realmente es un estaurograma), cuyo original desapareció
lamentablemente del Museo Arqueológico de Madrid
en 1993.
En la Sala VIII, última
de la colección permanente del Museo Arqueológico
e Histórico de Baena tenemos: